Entrevista a Morti Jaleo: «Me defino como explícita. Odio que se abuse de la metáfora porque el contenido cae en ambigüedad y el mensaje no queda claro»



Charlamos con Morti Jaleo, una artista hecha así misma, consciente, revindicativa y con un mensaje claro que cala el corazón. Si su personalidad está completamente definida, añadir a este elemento identitario Punk y Flamenco la hace x3 aún más valiosa, bienvenidxs al mundo de Morti Jaleo…
Hola querida! Vamos a separar cuerpo del alma ¿Quién está detrás de Morti Jaleo?
Detrás de Morti Jaleo está la Morti, una punki aflamencá muy organizada nacida en Cartagena (Murcia) en septiembre del 92. Estudió Historia con la ilusión de cambiar el mundo y consiguió sobrevivir a la academia gracias a combinarla con la calle, la okupación, el activismo político y las fiestas underground. Hasta los 21 años vivió en la región de Murcia, cuando marchó a Santiago de Compostela hasta que decidió irse a Barcelona tres años más tarde. Ahora vive en Sevilla, tratando de levantar el vuelo con su propuesta artística y organizando eventos de música en directo.
¿Cuándo nace este proyecto y cuándo te introduces en la música?
Toco la guitarra desde los 15-16 años porque en mi ciudad no había bares guapos y nos pasábamos las tardes en la calle cantando Eskorbuto, Los Chichos y Canteca de Macao. La música era tanto diversión como un medio de expresión de las injusticias sociales; a los 19 comencé a tocar la eléctrica y el bajo en diferentes grupillos de punk hasta que me lo tomé un poco más en serio cuando en la Compostela de 2014 entré en Transxenéricas, banda de tías y disidencias de género que utilizaba la performance y el postporno para cuestionar las realidades que nos atraviesan. Tocamos en festivales no mixtos y nos recorrimos la península en 2016 en una gira que consistía en hacer punk encima de los escenarios y música tradicional galega por las calles a cambio de las monedas que necesitábamos para financiar nuestros viajes (Pírate Folk You se llamaba esa formación).
Conforme el espíritu agresivo y combativo del punk fue saciándome, me acerqué a otros géneros musicales que siempre habían estado ahí: La rumba, el folk, el flamenco, la canción protesta. En Catalunya me consolidé como música callejera, para poder pagarme la vida mientras estudiaba el máster de profesorado, y comencé a estudiar guitarra flamenca y cante flamenco.
Ahí nace Morti Jaleo, en 2018, con mis primeros temas en solitario, letras combativas, rumbas en la menor y atisbos tímidos de aflamencamiento. En otoño de ese año dejé Catalunya para siempre y me fui a vivir a Granada, donde hice mis primeros conciertos con este nombre en barecillos del centro. A los pocos meses me mudé a Sevilla y comencé a generar todo el contenido que define hoy a Morti Jaleo.
Fotografías by Anita Cayuela Bidireccional y Álvaro Morato
Tu single más reciente es AUTODEFENSA FEMINISTA, a priori entendemos el concepto, pero, yendo más allá es un auténtico manual de vida, de liberación y coraje ¿Qué elementos hay aún más ocultos en este track?
Soy la primera que pasa miedo volviendo a casa cuando tengo que atravesar toda la ciudad sola a las cuatro de la mañana, ya sea Barcelona, Murcia o Sevilla. En Autodefensa Feminista lanzo el mensaje que yo misma necesito: no tomes decisiones por miedo, confía en tu cuerpo, prepárate para lo que pueda venir, construye una red afectiva cuyas integrantes se protejan y que tenga la supervivencia y los cuidados como prioridad. Ser mujer (o socialmente leída como mujer, en el caso de las disidencias de género) y andar sola por el mundo no es seguro, pero no voy a dejar de hacerlo por ello. La cantidad de violencia sexual que recibimos desde que nos crecen las tetas y nos cambia el cuerpo es brutal; yo no estuve nunca preparada para recibirla. La complacencia que nos inyectan desde chiquititas hace que no respondamos ante las agresiones: mira hacia otro lado, haz como que no es para ti, esquiva el golpe si puedes, sonríe falsamente si es una violencia indirecta. Se acabó. Reaccionar es legítimo. La autodefensa es necesaria. Estoy cansada de que socialmente se condene la actuación en defensa propia, tratándola como si tuviera la misma naturaleza que las agresiones de las que estamos hablando. Basta de ese pacifismo que sólo pertenece a los que tienen el privilegio de no haberse visto en peligro.
A lo personal y artístico ¿Qué le dirías a tu “yo” de hace 5 años?
Que no hace falta gritar tanto pa cantar y que ensayar con micrófono es imprescindible. Y que, por favor, hiciera todo lo posible por ir a ver actuar a Gata Cattana en su último concierto a este lado del abismo y agradecerle toda su obra y existencia.
“Algarabía” será el título de tu futuro e inminente álbum, si (puedes) desglósanos que nos vamos a encontrar en él.
Mi primer disquito, ‘Algarabía’, es un álbum conceptual dividido en tres bloques: Alboroto, Alfileres y Aljibe. El nombre, sinónimo de mi apellido artístico, reivindica la lengua árabe hablada en Al-Ándalus entre los siglos VIII y XVI (al’arabíyya, literalmente “el árabe”), palabra que pasó posteriormente a designar ‘ruido, bulla, lengua hablada que no se entiende’. Creo que la problemática que vivimos la gente del sur, a quienes los arriba de forma despectiva nos dicen que lo que hablamos suena ininteligible, queda bastante resumida con la transformación que esta palabra ha sufrido durante el transcurso de la Historia.
Alboroto, el bloque introductorio, es alegría combativa; contenido festivo con mucho ritmo que expresa un “aquí estoy yo”. En segundo lugar está Alfileres, el bloque construido con la reivindicación feminista más directa y cruda, utilizando temas existencialistas, composiciones complejas y fusiones arriesgadas. Por último, Aljibe emana directamente desde mis raíces y trata tanto el concepto del tiempo como lo sensible, reivindicando la salubridad del mundo de nuestras abuelas y poniendo en entredicho la mentira del progreso.
Este trabajo ha sido elaborado de forma autoproducida durante 13 meses y comenzó ‘gracias’ al toque de queda del invierno pasado, cuando Juan Rodot (mi productor, arreglista y guitarrista) y yo aprovechamos las noches en casa para sacarle la chicha a mis composiciones.
Te dan la opción de irte a otro planeta pudiéndote llevar solo tres cosas ¿Qué te llevarías?
¡Espero que en ese planeta haya igualdad social y responsabilidad emocional! En ese caso… la guitarra, mi libreta, y a Juan Rodot. Haríamos el próximo disco, seguramente.
¿Cómo te defines dentro de la escena?
Partiendo de que mi oficio es ser música callejera, lo primero es definirme dentro del underground. Agradezco infinitamente al punk su lucha en cuanto a que cualquiera puede subirse a un escenario; esa ruptura con la línea que separa al artista del resto. Gracias a ello tuve el valor para empezar a cantar, me empoderé y cogí impulso para trabajar duro y poder ofrecer lo que ahora soy.
Me defino como explícita. Odio que se abuse de la metáfora porque el contenido cae en ambigüedad y el mensaje no queda claro. Sinceramente (y escuchando lo que mi equipo, mis amigas y más compañerxs del mundo de la música dicen de mí) pienso que uno de mis puntos fuertes, por la originalidad que supone, es introducir estas letras explícitas tanto en la rumba (música desenfadada) como en algunos palos del flamenco que trabajo en mi disco: los tangos, las bulerías (‘Autodefensa Feminista’) y la petenera (‘Petenera de la Sororidad’). A mí, la fusión con este movimiento (porque el flamenco, además de música, es un movimiento que está vivo y se renueva por sí mismo) me nace desde la necesidad de unir su fuerza enorme y subversiva acumulada a lo largo de la Historia con un mensaje directo que necesita ser escuchado.
Me defino como diversa. Lucho firmemente contra la homogeneidad que nos impone la industria musical; mi propuesta artística responde a mi realidad, que es heterogénea: la poesía, la anarquía, la rumba, el punk, la canción de autora, el flamenco. Me fundamento en la diversidad que me rodea para reivindicar una convivencia: realidades que coexisten, aunque no sea de forma pacífica. Los conflictos existen y son necesarios, lo que hacemos es enfrentarlos y trabajarlos de forma colectiva. Por eso reivindico a Al-Ándalus. Se me ocurre que, históricamente y a grandes rasgos, esto que estoy defendiendo se corresponde con la realidad andalusí: a lo largo de varios siglos de su Historia, bajo diferentes gobiernos convivieron un montón de culturas distintas que hacían uso del espacio público. No siempre fue pacífico , ni siempre se trató de forma adecuada. Es cierto. Pero hay un punto importante: no fue hasta la llegada de los Reyes Católicos cuando tuvo lugar esa nefasta unificación y homogeneización que hacía odiar y expulsar sistemáticamente a quien tuviera otras creencias y costumbres.
Ante a veces tanta interpretación del término, ¿Qué significa para ti ser FEMINISTA?
Mi concepto de feminismo brota directamente de las experiencias vitales que he tenido por haber nacido mujer de una clase no acomodada: está intrínsecamente unido a la conciencia de clase y a un sujeto feminista amplio que, por supuesto, incluye a las identidades disidentes. Lo que significa para mí ser feminista también nace de mi forma de ser: a lo largo de mi adolescencia y juventud me he caracterizado por ser impulsiva, intensa, con más fuerza que maña y con poca paciencia. Por ello, empecé pronto a rebelarme contra las injusticias de género, aunque me haya tragado algún cuento que otro en cuanto a lo sexual se refiere. Soy consciente de que, ni todas las mujeres y disidencias, ni en todas las etapas de nuestra vida, tenemos la fuerza para estar continuamente levantando la voz ante las injusticias.
Que me he subido al carro del feminismo para vender, se atreve alguno a decir cuando escuchan mi single. No. El feminismo que no incomoda no es feminismo, es márketing. Y mi Autodefensa Feminista pica y escuece, porque nace de la rabia más ardua. Y ese carro lo hemos construido muchas manos a lo largo de los últimos años, con los avances heredados de compañeras de siglos atrás. Si ahora podemos subirnos y pasearnos en él con la cabeza bien alta mientras las modernas con sus redes de influencia social nos dan fama porque el feminismo está de moda, pues bienvenida sea. Porque hemos luchado mucho. Muchísimo. Y nos la merecemos.
Dinos algo más; Un tema fetiche, una comida que te flipe y algo random que quieras soltarnos..
Me cuesta muchísimo descansar y desconectar sin sentirme mal, me he comío con papas al 100% el discurso de la productividad. Y el queso es lo que más me gusta del mundo.
En marzo lanzo mi crowdfunding para la financiación tanto de mi disco en formato físico como de mi primer libro, que también me arde en las manos. Estoy a punto de parir.
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