LA CABINA: La angustia del hombre moderno

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‘La Cabina’ es un claustrofóbico, asfixiante pero, sobre todo, brillante mediometraje dirigido en 1972 por Antonio Mercero (Sí, el director de los hits de la historia televisiva cañí: ‘Verano Azul’ y ‘Farmacia de Guardia’) basado en un guión escrito junto a José Luis Garcí en base a una idea del escritor Juan José Plans y audazmente interpretado por un enorme y expresivo José Luis López Vázquez, cuyo personaje enmudece casi, casi desde el principio  y no volvemos a escucharlo hablar jamás.

 

 

 

Muy celebrado, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, ‘La Cabina’ ganó el premio Emmy al mejor telefilm (Los españoles nos estrenamos en estos ‘Oscars televisivos’ aquel año) así como numerosos premios nacionales e internacionales. Pero, además de conseguir en su momento proyección y prestigio internacional, en la actualidad se sigue estudiando en las escuelas de cine e incluso sigue sirviendo de inspiración para creadores modernos como Charlie Brooker, el artífice de la serie “Black Mirror”, que reconoce la influencia de ‘La Cabina’ en la creación de su aplaudida serie además de considerarla una de sus producciones preferidas de todos los tiempos.

 




 

Y no es para menos, aunque la historia parte de una premisa sencilla: Un hombre común se queda encerrado en una cabina telefónica, su trascendencia fue mucho más allá ya que, en su momento, se interpretó como una crítica a la situación que vivía España en la dictadura estableciéndose una analogía entre la plaza donde está instalada la cabina y los espectadores que parecen ‘disfrutar de la función’ del malogrado protagonista (un comportamiento muy similar al de la impasible sociedad actual del ‘smartphone y las redes sociales’) y el resto de naciones que en su momento presenciaron, con total pasividad y distancia, como un régimen totalitario como el franquista dominó y acampó durante décadas en nuestro país.

 




 

Han pasado casi 50 años desde esta historia pero resuena igual de fresca y universal como ya lo hizo en el momento de su estreno. Su alusión a la censura, su capacidad para anular la libertad de expresión y el férreo control de las dictaduras implacables contra algunos de sus miembros sigue siendo tan actual como el primer día. Y si no, tan sólo observar esa sensación de claustrofóbico aislamiento del encerrado protagonista que prevalece a lo largo de todo el metraje si es, o no es, una metáfora de una sociedad confinada como la actual por el (maldito) covid-19 que ha puesto patas arriba a todo el planeta.   

 

vía RTVE

 

A continuación os dejamos el film completo para que lo disfrutéis:

 

 




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