El Sinte, la evolución más paradigmática de la música del siglo XX y XXI

separator
Kraftwerk

 





De entre todos los elementos y “cacharros” que componen el set up de una producción, concierto, live o demás formatos, el sinte eleva al cubo una realidad que permitió añadir un segmento más de otra dimensión a la construcción musical de la época.

 

Los 50´s fue una época emotiva de impulsos en cuanto a avances tecnológicos. El Rock&Roll encuentra su lugar correspondiente, comienza una nueva era de transformaciones y avances humanitarios, aparece la televisión en color, en conclusión, a grandes rasgos la vida se ve de otra forma. En la música aparece un elemento primordial del cual a día de hoy es casi imposible prescindir, nos referimos al sintetizador. Casi a finales de la década, concretamente en 1959, Harry Olson y su equipo construyeron el primer intento de lo que hoy conocemos como un sintetizador. Una construcción poco habitual de un inmenso formato que se donó a la universidad de Columbia donde todavía se conserva a día de hoy.

 

El sinte RCA junto a sus desarrolladores

 

Este primer equipo era capaz de generar sonidos electrónicamente para ser grabados en magnetofón, pero se requería de una especificación de partitura a través de papel perforado. Los años pasaban y ya metidos en una nueva década concretamente los 60´s, se creó un nuevo aspecto tecnológico “El control por tensión”. En este apartado destaca Robert Moog quien, a petición del compositor Herbert Deutsch llevaron a cabo los conocidos VCO y VCA. Destacando el audaz trabajo del pionero Moog, su empresa (establecida bajo el mismo pseudónimo) propulsó sus primeros pedidos a raíz de la presentación durante la convención de la “Audio Engineerin Societen” del Moog Modular, un prototipo que destacaría en cuanto a su simple composición pero que demostró la mayores bondades de su creador.

 

Robert Moog

 

Al paso de los años en la recién entrada de la época dorada de los 70´s salió a la venta el vanagloriado sintetizador conocido como el “Mini Moog”, el que se conocería como la versión más compacta del antes citado Moog Modular. Este sintetizador supuso un punto de inflexión en la lograda creación del sintetizador a rasgos generales en cuanto a creación y objetivo.

 

Mini Moog

 

La llegada del sintetizador impulsó una nueva forma de concebir e interpretar las composiciones musicales. A día de hoy cabe destacar la influencia que arrojó este elemento a las década venideras en todos los géneros musicales desde el Pop, al Hip hop pasando por el Rock más experimental. Los formatos se fueron adaptando a una época más exigente en cuanto al uso de este elemento como un instrumento más en la producción. A día de hoy podemos disfrutar del hardware más sofisticado con los conocidos “vst´s” (Virtual Studio Technology) que interpretan de forma virtual la semejanza más fiel de aquel elemento que no tengamos en físico.

 

La compositora Wendy Carlos en su estudio

 




 

A continuación os dejamos un documental de Robert Moog sobre el sintetizador

 

Lo más fresh

Quizás te interese